VI
Volvimos a la puerta y estuvimos esperando a Artyom, el maestro de Marlene, que nos abriría para volver a casa, fue un rato un poco embarazoso, ambos cruzamos miradas y no pronunciamos ninguna palabra, cuando atravesamos la puerta y aparecimos en el callejón de detrás de mi casa comenzamos a hablar acerca de nuestro día, Marlene estaba avanzando mucho en la invocación de su guadaña y por lo visto pronto empezarían con la magia, mientras tanto yo no sabía usar mi poder…
Llegamos los dos a mi casa, últimamente era costumbre que estuviesen nuestros padres reunidos en el salón charlando, esta vez hablaban del colegio, decían que los Aerothianos que tanto quieren nuestro pueblo deberían tener sus escuelas, ya que abusaban de los Tseporanos como por ejemplo Lissete de mi, cuando nos vieron nos dijeron que pusiésemos la mesa que hoy cenaríamos juntos, la verdad es que me alegre por una parte, pero quería descansar, porque mañana me esperaba un duro día, en la cena me comentaron que los profesores y empleados del colegio no querían dar clase a los Aerothianos y aprovecharían cualquier oportunidad para expulsarlos, no seria muy difícil, ya que volvían mañana y yo era su blanco de burlas y abusos, después de cenar subimos un rato Marlene y yo a mi cuarto, y se quedaron los padres hablando acerca de sacarnos de ese colegio… a mi no me desagradaba la idea pero el padre Etrian y Evelinn eran grandes amigos para mi…aunque me fuese, supongo que la biblioteca estaría siempre abierta para mi.
En mi cuarto estuvimos hablando acerca de que hacer mañana para evitar que me pegasen, además de Marlene, tenia un amigo Hugo que hacia semanas que no aparecía por la escuela… cuando le llamaba me decía que estaba malo, así que tarde o temprano vendría…
Llegamos a la conclusión de que lo mejor seria pasar el recreo en la biblioteca, ella vendría de vez en cuando para charlar pero estaría con sus amigas, yo le dije que no hacia falta, me gustaba leer a solas, por la tarde ya nos veríamos, a fin de cuentas teníamos que entrenar.
Cuando dieron las doce y media llamaron a Marlene para irse a su casa, y después de ayudar recoger la cocina me fui a dormir.
Cuando amaneció, baje desganado a desayunar, hoy mis padres se habían marchado antes, eso ponía en una nota que había encima de mi plato, al ir untarme de mantequilla la tostada con el cuchillo, comencé a notar algo en mi brazo que comenzó a arderme, me sentía como cuando intentaba transformar las armas del maestro, en ese momento una luz fluorescente me cegó y entendí lo que estaba pasando, rápidamente solté el cuchillo que callo con un ruido que no coincidía con esas características, comenzó a dolerme la cabeza también y así cada parte de mi cuerpo, intente hacerle frente al dolor pero acabe perdiendo el conocimiento.
En sueños aparecí en aquella habitación en la que ya estuve el día de la pelea, pero esta vez sabía donde estaba, al ver a la diosa la reverencié, y pregunte amablemente que qué sucedía a lo que respondió:
-Un gran héroe ha de estar a la par que su figura, aun eres joven y novato para entenderlo, pero pronto sabrás a que me refiero, continúa con tus progresos, y recuerda que yo siempre cuidaré de mis hijos.
Abrí los ojos y me levante del suelo de la cocina para poder apreciar una lanza de un tamaño muy considerable en el suelo, o parte de ella, porque su tamaño era tal que gran parte del filo estaba clavado en el mueble de la pared, no sabia que hacer con ella, así que pensé que podría transmutarla a un cuchillo otra vez, aunque no estaba seguro de mi capacidad.
Al caer me había echo una brecha que me sangraba, fui al baño a limpiarme, y al mirarme al espejo no pude contener un grito al verme
-¿¡PERO QUEE!?
Volvimos a la puerta y estuvimos esperando a Artyom, el maestro de Marlene, que nos abriría para volver a casa, fue un rato un poco embarazoso, ambos cruzamos miradas y no pronunciamos ninguna palabra, cuando atravesamos la puerta y aparecimos en el callejón de detrás de mi casa comenzamos a hablar acerca de nuestro día, Marlene estaba avanzando mucho en la invocación de su guadaña y por lo visto pronto empezarían con la magia, mientras tanto yo no sabía usar mi poder…
Llegamos los dos a mi casa, últimamente era costumbre que estuviesen nuestros padres reunidos en el salón charlando, esta vez hablaban del colegio, decían que los Aerothianos que tanto quieren nuestro pueblo deberían tener sus escuelas, ya que abusaban de los Tseporanos como por ejemplo Lissete de mi, cuando nos vieron nos dijeron que pusiésemos la mesa que hoy cenaríamos juntos, la verdad es que me alegre por una parte, pero quería descansar, porque mañana me esperaba un duro día, en la cena me comentaron que los profesores y empleados del colegio no querían dar clase a los Aerothianos y aprovecharían cualquier oportunidad para expulsarlos, no seria muy difícil, ya que volvían mañana y yo era su blanco de burlas y abusos, después de cenar subimos un rato Marlene y yo a mi cuarto, y se quedaron los padres hablando acerca de sacarnos de ese colegio… a mi no me desagradaba la idea pero el padre Etrian y Evelinn eran grandes amigos para mi…aunque me fuese, supongo que la biblioteca estaría siempre abierta para mi.
En mi cuarto estuvimos hablando acerca de que hacer mañana para evitar que me pegasen, además de Marlene, tenia un amigo Hugo que hacia semanas que no aparecía por la escuela… cuando le llamaba me decía que estaba malo, así que tarde o temprano vendría…
Llegamos a la conclusión de que lo mejor seria pasar el recreo en la biblioteca, ella vendría de vez en cuando para charlar pero estaría con sus amigas, yo le dije que no hacia falta, me gustaba leer a solas, por la tarde ya nos veríamos, a fin de cuentas teníamos que entrenar.
Cuando dieron las doce y media llamaron a Marlene para irse a su casa, y después de ayudar recoger la cocina me fui a dormir.
Cuando amaneció, baje desganado a desayunar, hoy mis padres se habían marchado antes, eso ponía en una nota que había encima de mi plato, al ir untarme de mantequilla la tostada con el cuchillo, comencé a notar algo en mi brazo que comenzó a arderme, me sentía como cuando intentaba transformar las armas del maestro, en ese momento una luz fluorescente me cegó y entendí lo que estaba pasando, rápidamente solté el cuchillo que callo con un ruido que no coincidía con esas características, comenzó a dolerme la cabeza también y así cada parte de mi cuerpo, intente hacerle frente al dolor pero acabe perdiendo el conocimiento.
En sueños aparecí en aquella habitación en la que ya estuve el día de la pelea, pero esta vez sabía donde estaba, al ver a la diosa la reverencié, y pregunte amablemente que qué sucedía a lo que respondió:
-Un gran héroe ha de estar a la par que su figura, aun eres joven y novato para entenderlo, pero pronto sabrás a que me refiero, continúa con tus progresos, y recuerda que yo siempre cuidaré de mis hijos.
Abrí los ojos y me levante del suelo de la cocina para poder apreciar una lanza de un tamaño muy considerable en el suelo, o parte de ella, porque su tamaño era tal que gran parte del filo estaba clavado en el mueble de la pared, no sabia que hacer con ella, así que pensé que podría transmutarla a un cuchillo otra vez, aunque no estaba seguro de mi capacidad.
Al caer me había echo una brecha que me sangraba, fui al baño a limpiarme, y al mirarme al espejo no pude contener un grito al verme
-¿¡PERO QUEE!?
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Porfin tube tiempo de ponerme, e escrito mas y lo subire, pero decir que ademas de esta historia tengo otras, y como nose usar el blog este pues las subire en plan desordenadas y puede q suba algunos pasages e mi vida xDDDDD (como si a alguien le interesaran)
O&PLOVE
PD:¿Alguien leera esto alguna vez?
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