sábado, 3 de abril de 2010

VII

VII
Me había cambiado el color de las puntas del pelo y mis ropas se habían cambiado, parecía que llevara un disfraz, y para colmo llevaba encima de todo la capa de los guerreros, era un traje muy completo, y la verdad es que podría ser digno de un príncipe no muy rico o alguien perteneciente a la baja aristocracia unos pantalones rojos cortos de los que colgaban cadenas y bolsillos adornados con oro, un cinturón que parecía de oro, adornado con pinchos y del que colgaba la funda de una espada; una camisa de chorreras blanca cubierta por un chaleco que podría ser llevado por el mismo rey de Wanian , a los lados tenia fundas que parecían ser de pistola o cuchillo, en cualquier caso al igual que las demás estaban todas vacías; en los pies llevaba unas botas bajas llenas de hebillas y algunos adornos verdes; y para verde llegamos a mi pelo, para empezar me había crecido hasta cubrirme parcialmente los ojos, y las puntas se habían coloreado de un verde que deslumbraba; en la mejilla se había cicatrizado otra vez la cruz sagrada que para más asombro comenzó a brillar y volví a perder el conocimiento.
Esta vez no estaba en la sala, aunque basto con mirar alrededor para saber que era parte de la misma edificación, el que allí se encontraba era Howk, que al verme sonrió orgullosamente.
-Te pareces mucho a mí, cuando vivía en tu mundo
-¿También tenias el pelo verde?-dije de forma despectiva-
-No, pero si muy largo, las ropas te van al pelo, cualquiera diría que eres novato…, tu carácter se a reflejado en tu aspecto exterior, no te preocupes que no durara para siempre, según tu estado de animo en el momento y el potencial con que uses tus poderes aparecerán esas marcas, tal y como la cruz de tu mejilla, puede que en otras ocasiones aparezcan ropas nuevas, o estas mismas, pero eso no siempre podrás controlarlo, como todo iras avanzando a medida que entrenes y combatas, pero te queda aun un largo camino por andar Sake, ahora as de marcharte a la escuela, y recuerda esto, no por ser mas grande o bonita es mejor el arma, lo que basta es saber usarla, y eso ya esta en ti aprender….
-¿Cómo hago para cambiarme de ropa o recuperar mi aspecto?
-Pregunta a tus maestros, el tiempo se agota y debes irte, pero se que pronto volveremos a vernos, cuídate.

Volví a aparecer en el baño, mi aspecto seguí siendo el mismo, en fin al rebuscar en los bolsillos y entre tanto papel y artilugios extraños en el chaleco hallé un bonito reloj dorado con una cadena verdosa que al estar completamente en mi mano se abrió solo, había muchas letras en la tapa inscritas, y apenas se veía nada, solo pude apreciar unas palabras que decían algo como:”Siagr tagal” no me pare a pensarlo demasiado porque las agujas indicaban que llegaría tarde si no salía ya, me cambie de ropa conservando solo el chaleco, me coloque la venda y un gorro para ocultar el extraño peinado y comencé a correr hacia la escuela.

Salude con un pequeño gesto de muñeca a Etrian y entre en la case, donde vi a Marlene, gracias a la diosa, Lissete no estaba en mi clase. A la hora del recreo Marlene se me acercó con una nota que dejo en mi mesa a la vez que decía,
-Léela y en un rato me pasare por la biblioteca, e visto a Lissete por los pasillos a primera….Se marcho y me quede solo en la clase terminando de recoger las cosas, y me dirigí a la biblioteca, donde estaba Evelinn como siempre, a la que le devolví un libro,
-Tu siempre tan puntual Sake-dijo dibujando una sonrisa- esta semana no me han llegado libros nuevos, ya sabes con tanto ajetreo…y respecto a los de la otra vez, quédatelos, no creo que sea recomendable tenerlos aquí….
-Gracias Evelinn, los e leído y estoy de acuerdo contigo, este lugar ya deja de ser seguro para ciertos libros…
-No te preocupes Sake cuando me llegue algo así te lo daré sin dudarlo, ya sabes que si no fuera por ti no existiría esta biblioteca…

Tras dedicarle una sonrisa me dirigí a la mesa donde me sentaba siempre, al lado de la ventana, deje todas mis cosas y al agacharme para sacar un libro de la mochila una gota de sangre calló en mi brazo, la venda estaba empapada, fui corriendo al baño por detrás para que Evelinn no me pudiese ver.
Me limpie con un poco de agua y me volví a poner la venda en ese momento apareció Lissete, esta vez iba solo y parecía estar furioso, porque al entrar pateo una silla que había cerca de la puerta tirándola al suelo, cerro la puerta con un portazo y retorciendo más aun su expresión facial aparentando casi se un demonio y me comenzó a gritar:
-Estarás contento niñato de mierda-Sin darme tiempo a reaccionar me lanzo un puñetazo que de la fuerza que llevaba me arrojo al suelo cerca de la puerta del retrete, cuando abrí los ojos, su cara estaba apenas a un palmo de mi-Te vas a enterar de lo que es joder a alguien-me levanto del cuello y me lanzo contra uno de los retretes abriendo la puerta con el impacto de mi espalda quede yo encima de la tapa del retrete, apenas pude mover un músculo cuando me agarro del gorro por detrás y me lanzo la cabeza contra la cisterna, dándome varias veces en el pico-¿Te vas enterando?, ahora volverás a tu hábitat, la mierda-Abrió la tapa del retrete y sin ningún reparo me metió la cabeza en el agua.
No tarde en comenzar a notar que me faltaba el aire, tan rápido como atacan las serpientes al verse amenazadas agarre lo primero que pude, que si mal no recuerdo fue una tubería, y sin darme cuenta y pensando que ya estaba muerto y era todo un sueño, arranque la tubería a la vez que lo apartaba de un empujón y con un destello cegador apareció un bastón de guerra que en uno de los extremos tenia la imagen de un dragón, el mismo que la espada, y amarrándolo con fuerza golpeé a Lissete en la cara provocando así que se desplomase inconsciente, de repente todo se volvió real y note cada uno de los golpes del matón como uno solo y caí yo también al suelo. Esta vez no perdí el conocimiento y vi una figura entrar, a pesar de estar conmocionado por los golpes recibidos reconocí a Marlene que comenzó a sollozar:
-¡¡Sakeee!!

Me ayudo a levantarme, mi pelo estaba mas largo, por lo cual no veía apenas, me tape con el gorro y eche a correr a los baños de la segunda planta escuchando como me seguía, entré y ella detrás cerrando con pestillo.

-Sake, ¿que ha pasado?
-Lissete me ha golpeado con más fuerza que siempre, pensé que moría…gracias por venir…
-¿Qué le ha pasado a tu pelo? ¿De donde as sacado ese arma que empuñas? ¿Y que me dices de tu ropa?
-¿Otra vez la ropa?...esta bien, esta mañana me desmaye y cuando desperté estaba completamente cambiado y una lanza gigante estaba en mi cocina…¡¡¡LA LANZAAAAAAAAA!!!Mierda, mierda...
-¿Qué pasa? A mi me paso algo parecido, yo también me desperté algo distinta- se quitó una coleta que llevaba y dejo caer un pelo aun mas largo y con la puntas moradas- y de la ropa ni te cuento…vi a mi madrina… se llama Hellouan, es preciosa, me contó que una guerrera debe ser siempre una guerrera y que lo estaba haciendo bien…
-Creo que me marchare a casa, no me encuentro muy bien, ¿podrías acompañarme? Creo que necesitare ayuda, te cuento por el camino.

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